domingo, 3 de abril de 2011

Yo no te aguanto, tu no me aguantas, él no nos aguanta

Estos días y en diferentes medios he estado atento a una cuestión que parece un tema y realmente a mí me ha parecido otro. "Hay que ir mejorando los productos que le ofrecemos a nuestros clientes y, consecuentemente, hemos de crear uno en el que el bueno, sofisticado e impoluto de conducta u obra de nuestro cliente NO tenga que soportar la presencia de esos agentes molestos e indisciplinados que son,.....LOS NIÑOS!!"
Ya no se trata de que niños, niños, seguro que lo han sido ellos también, sino de que, honradamente, lejos de la buena argumentación traída por un columnista de un Periódico de Catalunya en que ponía de manifiesto los riesgos de eliminar a otras personas que puedan no llevar una conducta estándar en un lugar determinado como es un avión, lejos de eso digo, se trata de que la postura verdaderamente pueril es la del que se queja y no puede soportar nada que no sea 100% de su agrado a su alrededor, haciendo gala por ello, de su propia actitud infantil en la que el mundo gira y existe alrededor de sí mismo y lo demás debería estar supeditado a ese eje central. Si pedimos a nuestros hijos, los que hemos cometido el delito de crear estos seres nocivos e insalubres para la existencia de los demás, que hagan un dibujo de su familia y/o entorno, durante una gran parte de su niñez dibujará extrañamente grande su ser e irrealmente pequeño al resto que, no por necesarios, son ni por asomo más grandes e importantes que sí mismo a su entender. Esto es lo que en el fondo reflejan o dibujan estos adultos maduros y desarrollados cuando piden que nada ni nadie las moleste porque no se merecen soportar dichas molestias. En un conocido programa de radio de tarde, decían varios oyentes participantes en el mismo el viernes pasado que son los niños de los demás y NUNCA los míos, los que son molestos y mal educados,.....faltaba plus!!!! NO es así a mi entender. Los dos hijos de los que me hago cargo desde que decidí hacerles venir a este mundo a molestar a los demás, ellos dos a los que me resisto a tildar de mi (posesivo) por una razón obvia que no es de este tema pero sí tiene relación con el comentario de que "los míos no son los molestos", ellos dos como digo, son los más molestos, los un poso molestos o los nada molestos que sean en cada situación e, independientemente de que mi amor por ellos esté a prueba de cualquier raciocinio. Así es, lo quiera yo negar o no. Desde luego lo que es cierto es que nadie a quien yo haya escuchado jamás quejarse por lo molestos que son los demás, NADIE, es libre de ser proporcionalmente o desproporcionalmente igual de molesto para todos esos demás. "No hay ningún marrano que no sea asqueroso" me decía mi abuela cuando yo en esa tierna edad de ser tan molesto, le pedía que me quitase un bichito de mi pan con nocilla mientras hurgaba mi nariz en busca de es moco que hacer saltar por los aires. Si cualquiera de esos adultos tan poco dados a aguantar a niños, tuviera que estar encerrado en un espacio lleno de barreras y convencionalismos ajenos a su naturaleza, ya veríamos a ver si habría que aguantarles o no. Cosa distinta es que un padre o una madre oculte su incapacidad o creatividad a la hora de ocuparse de sus hijos bajo una hostilidad permanentemente cargada contra quien ose quejarse de cualquier actitud o conducta de su vástago, que de eso también hay.

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