Bueno, no es que sea una frase de lo más amable o positiva, pero ya se sabe que la verdad es a veces,... perdón, siempre cruda. Lo malo es que cuando es algo bueno o que nos agrada, aun siendo cruda, no nos molesta pero, ¡ay!!!, ¡si nos desagrada!!!
En fin, lo cierto es que no hay nada más penoso, a mi entender, que tener y no poder disfrutar. Porque si no tienes pues te conformas o sigues soñando con tener pero no sacar o no poder sacar partido de algo alcanzado, eso es muy, pero que muy penoso. Si no sabiendo leer tienes buenos e interesantes libros, ¡qué pena!!, si no pudiendo o no sabiendo conducir tiene un gran coche, ¡qué pena!!! Si, ...en fin! un largo etc. Y, ¿por qué digo todo esto? el razonamiento es simple y se le ocurre a cualquiera que no es ni más ni menos que lo que soy yo. Pues digo todo esto, porque en estos días, meses y ya casi años en los que todo el mundo habla de crisis y de sus penurias, yo no puedo por más que en el fondo alegrarme. ¡Qué gran oportunidad para aprender un poco, asimilar cosas y obtener buenas enseñanzas de una situación inédita, según algunos, pero no nos engañemos, cíclica como todas han sido!
A lo largo de la Historia, se han sucedido las etapas de bonanzas y las etapas más duras, con épocas indefinidas o de transición de una cosa a la otra. La cuestión es que, en paralelo a este ritmo,- se han ido sucediendo las diferentes soluciones humanas a la forma de vivir, organizarse y entender la vida. Si un cambio importante en tal forma de vivir y organizarse confluye con un período muy restrictivo de felicidad, o bondad en las cosas, el resultado es tan o más desconcertante que cruel. Pues como todo el mundo sabe, malo es sufrir, pero no saber por qué voy a sufrir, el no saber, es mucho peor que, en padeciendo, saber a qué atenerse en cuanto a cómo y de cuánto va a ser la tal penuria sufrida. Y eso es, precisamente, lo malo de este tiempo. Aquí, por más que nos mientan unos y otros, profesionales, doctos y mamarrachos de la materia, nadie sabe realmente cuanto durará esto, cómo será de malo y en qué acabará para todos y para cada uno de nosotros.
Pues bien, toda esta penosa etapa de nuestras vidas sí puede llevarnos a aprender y eso es lo bueno. Los españolitos de a pie tenemos una gran tendencia a pensar que teniendo algo que se parezca a lo que pretendemos ya es tal cosa pretendida y nada más lejos de la realidad. Una plantación de papel "couche" en forma de árboles frondosos nunca será un bosque. No creará el ecosistema de un bosque y no nos hará disfrutar de lo que verdaderamente es un bosque. No dará frescor ni ayudará a purificar el aire, no protegerá la tierra mientra se nutre de ella ni albergará animal alguno. Tenemos también tendencia a pensar y desear que las cosas ocurran en mucho menos tiempo del necesario y no es verdad. Las cosas requieren de sus tiempos y si no es así, serán algo, pero no lo que deberían ser. Y de eso se trata. Nadie nos enseñó ni nos preparó para ser ricos, nunca lo fuimos verdaderamente, sobre todo algunos. Ya no lo seremos, muchos posiblemente nunca. La gran mayoría de los que tienen riqueza aquí, no saben ser ricos y los que podrían saber ya no lo son o nunca lo han sido ni serán. El propio concepto de lo que es ser rico o disponer de bonanza económica, no se traduce en lo que realmente debería de ser para la gran mayoría y así estamos; Endeudados por vivir como no podemos, arruinados por gastar lo poco que íbamos teniendo como si fuera mucho y cada vez fuera a ser más. Y lo peor de todo, creyendo que es una fase y que todo aquello volverá y podremos volver a pensar que somos lo que no somos y podremos seguir mintiéndole a nuestros hijos y educándoles para que sólo sepan vivir con el nivel de riqueza que no tenemos y que nunca sabremos crear ni tener porque, ya se sabe, cuando uno es rico de manera endémica, uno no sabe crear riqueza, sólo disfrutarla y no teniéndola, siendo todo un espejismo, qué va a ser de nosotros,....peor aún ¡qué va a ser de ellos! ¡¡¡¡POBRES!!!!
Al final del día
domingo, 10 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
Yo no te aguanto, tu no me aguantas, él no nos aguanta
Estos días y en diferentes medios he estado atento a una cuestión que parece un tema y realmente a mí me ha parecido otro. "Hay que ir mejorando los productos que le ofrecemos a nuestros clientes y, consecuentemente, hemos de crear uno en el que el bueno, sofisticado e impoluto de conducta u obra de nuestro cliente NO tenga que soportar la presencia de esos agentes molestos e indisciplinados que son,.....LOS NIÑOS!!"
Ya no se trata de que niños, niños, seguro que lo han sido ellos también, sino de que, honradamente, lejos de la buena argumentación traída por un columnista de un Periódico de Catalunya en que ponía de manifiesto los riesgos de eliminar a otras personas que puedan no llevar una conducta estándar en un lugar determinado como es un avión, lejos de eso digo, se trata de que la postura verdaderamente pueril es la del que se queja y no puede soportar nada que no sea 100% de su agrado a su alrededor, haciendo gala por ello, de su propia actitud infantil en la que el mundo gira y existe alrededor de sí mismo y lo demás debería estar supeditado a ese eje central. Si pedimos a nuestros hijos, los que hemos cometido el delito de crear estos seres nocivos e insalubres para la existencia de los demás, que hagan un dibujo de su familia y/o entorno, durante una gran parte de su niñez dibujará extrañamente grande su ser e irrealmente pequeño al resto que, no por necesarios, son ni por asomo más grandes e importantes que sí mismo a su entender. Esto es lo que en el fondo reflejan o dibujan estos adultos maduros y desarrollados cuando piden que nada ni nadie las moleste porque no se merecen soportar dichas molestias. En un conocido programa de radio de tarde, decían varios oyentes participantes en el mismo el viernes pasado que son los niños de los demás y NUNCA los míos, los que son molestos y mal educados,.....faltaba plus!!!! NO es así a mi entender. Los dos hijos de los que me hago cargo desde que decidí hacerles venir a este mundo a molestar a los demás, ellos dos a los que me resisto a tildar de mi (posesivo) por una razón obvia que no es de este tema pero sí tiene relación con el comentario de que "los míos no son los molestos", ellos dos como digo, son los más molestos, los un poso molestos o los nada molestos que sean en cada situación e, independientemente de que mi amor por ellos esté a prueba de cualquier raciocinio. Así es, lo quiera yo negar o no. Desde luego lo que es cierto es que nadie a quien yo haya escuchado jamás quejarse por lo molestos que son los demás, NADIE, es libre de ser proporcionalmente o desproporcionalmente igual de molesto para todos esos demás. "No hay ningún marrano que no sea asqueroso" me decía mi abuela cuando yo en esa tierna edad de ser tan molesto, le pedía que me quitase un bichito de mi pan con nocilla mientras hurgaba mi nariz en busca de es moco que hacer saltar por los aires. Si cualquiera de esos adultos tan poco dados a aguantar a niños, tuviera que estar encerrado en un espacio lleno de barreras y convencionalismos ajenos a su naturaleza, ya veríamos a ver si habría que aguantarles o no. Cosa distinta es que un padre o una madre oculte su incapacidad o creatividad a la hora de ocuparse de sus hijos bajo una hostilidad permanentemente cargada contra quien ose quejarse de cualquier actitud o conducta de su vástago, que de eso también hay.
Ya no se trata de que niños, niños, seguro que lo han sido ellos también, sino de que, honradamente, lejos de la buena argumentación traída por un columnista de un Periódico de Catalunya en que ponía de manifiesto los riesgos de eliminar a otras personas que puedan no llevar una conducta estándar en un lugar determinado como es un avión, lejos de eso digo, se trata de que la postura verdaderamente pueril es la del que se queja y no puede soportar nada que no sea 100% de su agrado a su alrededor, haciendo gala por ello, de su propia actitud infantil en la que el mundo gira y existe alrededor de sí mismo y lo demás debería estar supeditado a ese eje central. Si pedimos a nuestros hijos, los que hemos cometido el delito de crear estos seres nocivos e insalubres para la existencia de los demás, que hagan un dibujo de su familia y/o entorno, durante una gran parte de su niñez dibujará extrañamente grande su ser e irrealmente pequeño al resto que, no por necesarios, son ni por asomo más grandes e importantes que sí mismo a su entender. Esto es lo que en el fondo reflejan o dibujan estos adultos maduros y desarrollados cuando piden que nada ni nadie las moleste porque no se merecen soportar dichas molestias. En un conocido programa de radio de tarde, decían varios oyentes participantes en el mismo el viernes pasado que son los niños de los demás y NUNCA los míos, los que son molestos y mal educados,.....faltaba plus!!!! NO es así a mi entender. Los dos hijos de los que me hago cargo desde que decidí hacerles venir a este mundo a molestar a los demás, ellos dos a los que me resisto a tildar de mi (posesivo) por una razón obvia que no es de este tema pero sí tiene relación con el comentario de que "los míos no son los molestos", ellos dos como digo, son los más molestos, los un poso molestos o los nada molestos que sean en cada situación e, independientemente de que mi amor por ellos esté a prueba de cualquier raciocinio. Así es, lo quiera yo negar o no. Desde luego lo que es cierto es que nadie a quien yo haya escuchado jamás quejarse por lo molestos que son los demás, NADIE, es libre de ser proporcionalmente o desproporcionalmente igual de molesto para todos esos demás. "No hay ningún marrano que no sea asqueroso" me decía mi abuela cuando yo en esa tierna edad de ser tan molesto, le pedía que me quitase un bichito de mi pan con nocilla mientras hurgaba mi nariz en busca de es moco que hacer saltar por los aires. Si cualquiera de esos adultos tan poco dados a aguantar a niños, tuviera que estar encerrado en un espacio lleno de barreras y convencionalismos ajenos a su naturaleza, ya veríamos a ver si habría que aguantarles o no. Cosa distinta es que un padre o una madre oculte su incapacidad o creatividad a la hora de ocuparse de sus hijos bajo una hostilidad permanentemente cargada contra quien ose quejarse de cualquier actitud o conducta de su vástago, que de eso también hay.
sábado, 2 de abril de 2011
Bilbao
Os doy la tabarra con ella porque de día o de noche, con frío o calor, la encuentro muy interesante. Gran oferta cultural, museos y galerías de arte y no sólo espectáculos. De tiendeo es bestial pues hay de todo y todo en un núcleo; Tiendas y cadenas exclusivas, firmas de las de "en todos lados" y muchos establecimientos singulares que merecen una ojeada. Lo del "poteo" que dicen ellos, es fácil y buenísimo aunque no para todos los presupuestos. Todo está limpio, ordenado, ayer con unas flores fantásticas. La arquitectura interesante, las calles bien cuidadas, los paseos nuevos por la ría esplendorosos. Y la gente; amable, señorial a veces sin demasiado pijerío que lo hay y especialmente cercana,...un poco abrupta por eso, pero cálida y encantadora. Qué lejos del topicazo del sólo "pasa pues!!!!" y de ciudad triste y oscura. Hoy es fácil ver y disfrutar de parques y zonas de juegos infantiles, áreas para el deporte y gente practicándolo, mucho taconeo y gran cantidad de gente tipo "city londinense" de trabajo cual Madrid o Barcelona. Hay rincones originales como la Alhóndiga, calles evocadoras y realizaciones impresionantes como la perspectiva de la torre Iberdrola desde la plaza de Moyua. Solo da un poco de contrapunto una cierta guerrilla de banderas, banderitas (ayuntamiento) y banderones (calle Ibáñez de Bilbao) que hace más visible a los exaltados de uno y otro bando frente a la mayoría. Pero ya se sabe, nada es perfecto y bueno es que así sea. Lo dicho, ir a Bilbao!!!!
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